A pesar de que quedó fuera de carrera, el 21% que sacó en las generales convierte a Sergio Massa en un jugador al que todos miran. Los cinco millones de personas que lo votaron pueden definir el ballottage que disputarán Mauricio Macri y Daniel Scioli y, tras un breve descanso en Brasil, el líder de UNA retomó las reuniones políticas.

En la noche de ayer, el diputado nacional viajó a Córdoba a reunirse con José Manuel de la Sota, su copiloto en el proyecto de construir una nueva fuerza política competitiva a futuro.

Según trascendió, juntos analizaron el camino a seguir luego de la lluvia de llamados con propuestas que recibieron en los últimos días aunque, por ahora, la idea central es priorizar la construcción de un frente opositor, ir por la conducción del PJ y no aceptar negociaciones de cargos, al menos hasta después del ballottage.

En la jornada de hoy Massa retomará las actividades públicas con el almuerzo que compartirá en el Hotel Alvear con Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP), organismo que nuclea a algunas de las compañías y cámaras empresarias más poderosas del país. Estará acompañado por los economistas Ricardo Delgado, Aldo Pignanelli y Guillermo Nielsen, además de Daniel Arroyo, quien es mencionado como posible ministro de Desarrollo Social de María Eugenia Vidal o de un eventual gobierno de Scioli.

Si bien puede haber guiños a una u otra fuerza, la palabra del tigrense en el evento estará centrada más que nada en políticas de Estado, en línea con su idea de posicionarse para el nuevo período político que comenzará el 10 de diciembre. Habrá un espacio para que los presentes puedan hacer preguntas al candidato.

Cabe apuntar que en la cumbre que encabezó en el hotel Hilton, antes de irse de vacaciones, llamó a que los dos candidatos presidenciales tomen las propuestas de UNA si quieren atraer el respaldo de sus votantes.

A partir de ese día, Scioli envió una seguidilla de señales para ensayar un acercamiento: prometió el pago del 82% móvil a jubilados, anunció un refuerzo militar para la custodia de las fronteras y se comprometió a bajar las retenciones a las exportaciones agropecuarias. Incluso pidió disculpas por haber puesto en duda el robo que Massa y su familia sufrieron en 2013.

 

FUENTA: TIEMPO POPULAR